Viajar a Perú: cuándo ir y qué hay que reservar con meses

Tres regiones con climas opuestos, una entrada que se agota, una altura que sorprende a todo el mundo y una cocina que por sí sola justifica el vuelo.

Guía de destino Publicado el 12 minutos de lectura
La ciudadela de Machu Picchu con el Huayna Picchu entre las nubes

Perú se planea al revés de como se sueña. Uno empieza imaginando Machu Picchu y termina descubriendo que el país son tres mundos distintos, que sus climas van en direcciones contrarias, y que lo único que de verdad no se puede improvisar es justamente la foto que motivó el viaje.

Esta guía es para cualquiera que esté armando un viaje a Perú, venga de donde venga. Lo que cambia según tu pasaporte —los requisitos de entrada— va explicado al final, y con la advertencia de que eso lo tienes que confirmar tú.

1. Perú son tres países, no uno

Esta es la idea que ordena todo lo demás. Perú se divide en tres regiones, y decidir cuáles visitar es la primera decisión real del viaje:

  • La costa. Una franja desértica de más de dos mil kilómetros sobre el Pacífico. Aquí están Lima, las Islas Ballestas, el oasis de Huacachina entre dunas y las líneas de Nazca. Clima seco todo el año, sin lluvia prácticamente nunca.
  • La sierra. Los Andes: Cusco, el Valle Sagrado, Machu Picchu, Arequipa, el Cañón del Colca y el lago Titicaca. Es donde está casi todo lo que la gente asocia con Perú, y también donde está la altura.
  • La selva. Casi el 60 % del territorio y la parte que menos gente visita. Puerto Maldonado e Iquitos son las puertas de entrada a la Amazonía peruana.

Un primer viaje casi siempre combina costa y sierra. La selva pide días propios y una logística aparte: no es un desvío de dos noches.

Dunas del desierto de Ica con un buggy a lo lejos
Las dunas de Ica, en la costa. El mismo país que los Andes nevados.

2. Cuándo ir: los climas van al revés

Aquí está el error que más viajes desordena. La mejor época para la sierra es la peor para la costa, y al revés.

Cómo se comporta cada región a lo largo del año.
MesesSierra (Cusco, Titicaca)Costa (Lima, Paracas)
Mayo – septiembreTemporada seca. Días soleados, noches muy frías. La mejor época.Garúa: neblina persistente, gris, húmedo. Poco sol.
Diciembre – marzoLluvias. Febrero es el mes más húmedo.Verano. Sol, calor y playa. La mejor época.
Abril y octubreMeses de transición. Menos gente, buen clima casi siempre.Aceptable, en camino a un extremo o al otro.

Si vas a combinar las dos regiones —que es lo normal—, mayo y septiembre son los meses de mejor equilibrio: la sierra ya está seca y la costa todavía no se ha cerrado del todo bajo la garúa. Además son meses de hombro: menos gente y precios más razonables que julio y agosto.

La garúa de Lima no es lluvia, y confunde a todo el mundo

Entre mayo y noviembre, Lima amanece bajo una capa de neblina densa que casi nunca llega a llover, pero tampoco se abre. La ciudad queda gris durante semanas. No arruina el viaje —los museos y la gastronomía siguen ahí— pero si tu idea de Lima incluye el malecón de Miraflores con sol, viaja entre diciembre y abril.

Fechas que conviene tener en el calendario

  • Febrero: el mes más lluvioso en la sierra, y el Camino Inca cierra todo el mes por mantenimiento. Si tu viaje depende de esa caminata, febrero queda descartado.
  • 24 de junio, Inti Raymi: la fiesta del sol en Cusco, la celebración más grande del país. Espectacular, y también la semana con los hoteles más caros y llenos del año.
  • 28 y 29 de julio, Fiestas Patrias: feriado nacional. Los peruanos viajan dentro de su país, así que vuelos internos, trenes y hoteles suben y se agotan.
  • Semana Santa: muy celebrada, sobre todo en Ayacucho y Cusco. Bonita para verla, difícil para moverse.

3. Machu Picchu: lo único que no se improvisa

Se puede llegar a Perú sin plan y resolver casi todo sobre la marcha. Machu Picchu no. Es el punto del viaje que exige comprarse con meses de anticipación, y el que más gente deja para tarde.

Tres cosas hay que entender:

  • La entrada es por circuito y con hora. No es un ticket general: eliges un recorrido dentro de la ciudadela y una franja horaria de ingreso. Cada circuito pasa por sectores distintos, así que el que elijas determina qué vas a ver.
  • El cupo diario es limitado. Está regulado para proteger el santuario. En temporada alta se agota.
  • Las montañas son entradas aparte. Subir al Huayna Picchu —el pico que sale detrás en todas las fotos— o a la Montaña Machu Picchu requiere un boleto adicional con cupo mucho más pequeño. Son los primeros en agotarse.
Con cuánta anticipación comprar

Entrada estándar: dos o tres meses en temporada alta. Con Huayna Picchu o Montaña: tres o cuatro meses. Camino Inca: seis meses o más, porque los permisos son limitados por día e incluyen a los porteadores.

Las condiciones y los circuitos han cambiado varias veces en los últimos años. Confirma el esquema vigente antes de comprar, y hazlo solo por canales oficiales o a través de tu agencia.

Cómo se llega

No hay carretera hasta Aguas Calientes, el pueblo al pie de la montaña. Se llega en tren desde Ollantaytambo —el trayecto más común— o desde estaciones cercanas a Cusco. Desde Aguas Calientes, un bus sube por la ladera en unos 25 o 30 minutos hasta la entrada de la ciudadela.

La alternativa es caminar: el Camino Inca clásico son cuatro días de trekking que terminan entrando por la Puerta del Sol. Hay rutas alternativas —Salkantay, Lares— que no requieren el mismo permiso.

Dormir en Aguas Calientes cambia el día

Hacer Machu Picchu como excursión de un día desde Cusco significa madrugar muchísimo y llegar cuando la ciudadela ya está llena. Pasar la noche previa en Aguas Calientes te permite subir en los primeros buses, con menos gente y mejor luz. Es la diferencia entre visitarlo y disfrutarlo.

Terrazas y construcciones de piedra dentro de la ciudadela de Machu Picchu

4. La altura, que sorprende a todo el mundo

El soroche —mal de altura— es el problema de salud más común del viaje a Perú, y no distingue edad ni estado físico. Un maratonista de 25 años lo puede sufrir más que su abuela.

Altitud de los principales destinos. Machu Picchu está más bajo de lo que casi todos suponen.
LugarAltitud aproximada
LimaNivel del mar
Arequipa2.335 m
Aguas Calientes2.040 m
Machu Picchu2.430 m
Valle Sagrado (Urubamba)2.870 m
Cusco3.400 m
Puno / lago Titicaca3.810 m

Fíjate en el dato que casi nadie espera: Machu Picchu está mil metros más abajo que Cusco. La ciudadela no es el punto alto del viaje; la ciudad desde la que sales, sí.

Lo que funciona:

  • Sube despacio. Si puedes, duerme las primeras noches en el Valle Sagrado (2.870 m) antes que en Cusco (3.400 m). Es medio kilómetro de diferencia y se nota.
  • Deja el primer día sin plan exigente. Nada de trekking ni de tours de día completo al aterrizar.
  • Agua, mucha. La deshidratación empeora todos los síntomas.
  • Come liviano las primeras comidas y deja el alcohol para el segundo o tercer día.
  • El mate de coca está en todos los hoteles y ayuda. No sustituye a la aclimatación.

Si tienes una condición cardíaca o respiratoria, o estás embarazada, consúltalo con tu médico antes de reservar. Hay medicación preventiva, pero se receta.

5. Qué ver, más allá de la postal

En la sierra

  • Cusco. Capital del imperio inca y hoy una de las ciudades más bonitas de América. Vale dedicarle días propios, no solo usarla de base: la Plaza de Armas, el barrio de San Blas, Sacsayhuamán en las alturas.
  • El Valle Sagrado. Ollantaytambo con sus calles incas todavía habitadas, las terrazas circulares de Moray, las Salineras de Maras con más de tres mil pozos de sal blanca en la ladera, y el mercado de Pisac.
  • Arequipa. La ciudad blanca, construida en piedra volcánica, con el monasterio de Santa Catalina —una ciudadela pintada de añil dentro de la ciudad— y tres volcanes de fondo.
  • El Cañón del Colca. Uno de los más profundos del mundo y el mejor lugar del país para ver cóndores.
  • El lago Titicaca. El lago navegable más alto del mundo, con las islas flotantes de los uros, tejidas en totora, y Taquile.
  • Vinicunca, la Montaña de Colores. Se puso de moda hace pocos años y hoy es de lo más fotografiado del país. Ojo: la caminata arranca sobre los 4.600 metros. No es un paseo, y no se hace recién llegado.
Las franjas de colores de la montaña Vinicunca en los Andes peruanos
Vinicunca. Preciosa, y a 4.600 metros: se deja para el final del viaje, no para el principio.

En la costa

  • Lima. Mucho más que una escala. El centro histórico es patrimonio de la Unesco; Barranco y Miraflores son los barrios donde se come y se camina; y los museos —Larco, sobre todo— explican las culturas preincas que casi nadie conoce.
  • Paracas y las Islas Ballestas. Lobos marinos, pingüinos de Humboldt y aves guaneras a una hora de navegación.
  • Huacachina. Un oasis real rodeado de dunas enormes, donde se hace buggy y sandboard.
  • Las líneas de Nazca. Geoglifos de más de mil años que solo se entienden desde el aire. Se sobrevuelan en avionetas pequeñas: si te marea volar, tenlo en cuenta.
  • El norte. Trujillo y Chiclayo, con Chan Chan y las tumbas del Señor de Sipán. Es la ruta que casi nadie hace y donde está buena parte de la arqueología peruana.

6. Cuántos días necesitas

Combinaciones que funcionan sin volverse una carrera.
DíasAlcanza para
5 – 6Cusco, Valle Sagrado y Machu Picchu. Justo, pero se puede.
7 – 8Lo anterior más Lima, o más la costa de Paracas e Ica.
10 – 12Suma Arequipa y el Cañón del Colca, o el lago Titicaca.
14 o másPermite incluir la Amazonía, Nazca o el norte arqueológico.

Una regla que ahorra arrepentimientos: los días de traslado no son días de viaje. Perú es grande y las distancias engañan. Volar entre ciudades es lo normal y suele salir barato; hacerlo por carretera puede costarte veinte horas de bus.

7. Dinero, propinas y lo práctico

La moneda es el sol peruano (PEN). Algunas cosas que conviene saber antes de llegar:

  • Efectivo para lo pequeño. Mercados, taxis, puestos de comida, entradas sueltas y propinas funcionan en efectivo. Ten billetes chicos: cambiar uno de 100 soles en un puesto de mercado es un problema.
  • Tarjeta para lo grande. Hoteles, restaurantes de ciudad y tiendas de cadena la aceptan sin problema.
  • Cuidado con la conversión del cajero. Cuando el cajero o el datáfono te ofrezca cobrarte en tu moneda en lugar de en soles, di que no. Esa conversión la hace el comercio con su propia tasa y siempre es peor que la de tu banco.
  • Boleto Turístico del Cusco. Muchos sitios del Valle Sagrado y de Cusco no se pagan por separado: se entra con un boleto turístico combinado. Vale la pena entender qué incluye antes de llegar, porque comprar entradas sueltas sale más caro.
  • Propinas. No son obligatorias. En restaurantes, un 10 % si el servicio estuvo bien; a guías y porteadores se acostumbra dar algo más, y en el caso de los porteadores del Camino Inca es parte importante de su ingreso.

8. La comida es una razón para ir, no un detalle

Perú es uno de los grandes destinos gastronómicos del mundo, y eso no es marketing: es una cocina que mezcla raíces indígenas con influencia española, africana, china y japonesa, y de ahí salieron cocinas propias como la chifa (peruano-china) y la nikkei (peruano-japonesa).

  • Ceviche. Pescado crudo curado en limón. Se come al mediodía, no de noche: la costumbre local tiene que ver con la frescura del pescado del día.
  • Lomo saltado, ají de gallina, causa, anticuchos. Los platos de todos los días, y los mejores suelen estar en sitios sin mantel.
  • En la sierra: trucha, quinua, y el cuy, que es un plato ceremonial y no una curiosidad para turistas.
  • Pisco sour. El trago nacional. En altura, pega bastante más de lo que esperas.
Dos precauciones y ya

No tomes agua de la llave en ninguna ciudad: el agua embotellada es barata y está en todas partes. Y en los primeros días en altura, come liviano: la digestión pesada empeora el soroche.

Comer en la calle es parte del viaje. El criterio de siempre: el puesto con fila de locales y alta rotación es más seguro que el restaurante vacío con menú en cuatro idiomas.

9. Requisitos de entrada: esto sí depende de tu pasaporte

Aquí no hay una respuesta única, y es la parte que tienes que confirmar por tu cuenta con la información oficial de tu país y de Perú. En términos generales:

  • Comunidad Andina (Colombia, Ecuador, Bolivia): se puede entrar como turista con el documento nacional de identidad, sin pasaporte ni visa. Aun así conviene llevar pasaporte, porque varias aerolíneas lo piden en el mostrador.
  • Mercosur y buena parte de América Latina: ingreso sin visa por turismo.
  • Unión Europea, Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Australia: sin visa por turismo, con pasaporte vigente y por un número limitado de días al año.
  • Otras nacionalidades: sí puede requerirse visa. Se tramita en el consulado peruano.

En todos los casos, migración puede pedirte tiquete de salida y prueba de dónde te vas a quedar. Y si viaja un menor sin ambos padres, tu país de origen puede exigir un permiso de salida: eso es un requisito de salida, no de entrada a Perú.

Salud

Para el circuito habitual —Lima, Cusco, Valle Sagrado, Machu Picchu, Arequipa, Titicaca— no se exige ninguna vacuna. La de fiebre amarilla se recomienda para quienes entran a la Amazonía (Puerto Maldonado, Iquitos, Madre de Dios) y debe aplicarse al menos diez días antes del viaje para que el certificado tenga validez.

Un seguro de viaje con cobertura médica internacional no es obligatorio, pero en un país donde vas a estar a 3.800 metros y a horas de un hospital grande, es de las mejores decisiones que puedes tomar.

Lo que hay que recordar

  • Los climas van al revés. Sierra seca de mayo a septiembre; costa soleada de diciembre a abril. Mayo y septiembre equilibran las dos.
  • Machu Picchu se compra con meses. Dos o tres para la entrada estándar, más si quieres subir a las montañas, seis para el Camino Inca.
  • Cusco es más alto que Machu Picchu. Aclimátate antes de exigirte, y considera dormir primero en el Valle Sagrado.
  • Febrero complica la sierra y cierra el Camino Inca.
  • Los requisitos de entrada dependen de tu pasaporte. Confírmalos cerca de la fecha.

Si prefieres que te lo armen

Coordinar vuelos internos, tren, entrada por circuito con hora, hoteles en tres ciudades y los tiempos de aclimatación toma bastantes horas de investigación. Nosotros lo armamos con el itinerario día a día y los hoteles con nombre:

No tiene una fecha fija de salida: tú eliges cuándo quieres viajar y desde qué ciudad, y te cotizamos con esas fechas.

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